Mi rol como acompañante

Mi rol como profesional es de acompañar a través del respeto, de la comprensión y del cariño. Trabajar con personas que han sido vulneradas implica un gran dosis de empatía, de compresión. Trabajar desde esta mirada implica una  gran sensibilidad, acompañar desde una sonrisa, un gesto amable, una mirada de comprensión, de complicidad, un estoy para ti, qué quieres compartir. 

La afectividad es otra de las herramientas que utilizo para el buen desarrollo y el cumplimiento de los objetivos. Busco el desarrollo de los modelos afectivos por eso mi predisposición y actitud como acompañante  es un refuerzo para desarrollar su autoestima.

Mi actitud es  apertura, estar dispuesta a participar, si se le reclama que participe de la actividad. Respetando el espacio personal, el no trabajo, también se respeta en todo momento. En la parte de puesta en común compartir esta decisión de no trabajo, es valorado de igual manera.

Sitúo a la participante en el centro, adquiero el rol de guía o acompañante. Codiseño teniendo en cuenta las necesidades e inquietudes de las participantes. Aprendo junto con las participantes: es bidireccional. Dándoles el protagonismo a ellas, el grado de implicación es mayor, fomentando su autoestima e integridad.

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